
El primer álbum de CAMEL se presentó con un nombre homónimo
en 1973, año en el que el rock progresivo estaba alcanzando su pico más alto de opulencia y creatividad. Andy WARD tocaba los tambores y las percusiones, Doug FERGUSON tocaba el bajo y cantaba, Peter BARDENS se hacía cargo de órgano, melotrón, piano y VCS3, y Andrew LATIMER tocaba la guitarra y cantaba.
En la página 3W de CAMEL cuentan que “en agosto de 1972, la banda firmó contrato con MCA Records, entrando a estudio para grabar su primera producción oficial, el homónimo primer álbum "Camel", una colección de temas independientes compuestos por LATIMER y BARDENS, resultando en un álbum sin demasiada buena aceptación” (1). CAMEL se estaba presentando ante la audiencia en un año sumamente competitivo, y aunque el público que seguía el rock progresivo estaba ávido de más y más música nueva, parecía no aceptar novatos a no ser que fueran tan grandiosos como los grupos que reinaban en la escena actual, bandas a quienes seguían con fe ciega. Con todo, la propuesta LATIMER y BARDENS consiguió despertar la curiosidad de mucha gente que, a partir del álbum "Mirage" y con la experiencia de un buen número de conciertos exitosos, seguirían más de cerca a un grupo que ganaba en calidad en cada nueva producción. Ésa orientación Canterbury que ostentaban con un seudo-prog-sinfónico, armónico y sintético había puesto en alerta a los críticos expertos, quienes tampoco dejaron de reconocer las cualidades compositivas-interpretativas de este calidoso cuarteto, creativo y con una imagen sólida en los escenarios. La música de CAMEL pasó de parecerse a una mezcla CARAVAN/PINK FLOYD a una propuesta original en poco tiempo, convirtiéndose en uno de los grupos importantes del rock progresivo, muy cercano a quienes encabezaban la pirámide de este fastuoso estilo de la música rock.
A pesar de no haber alcanzado el nivel creativo que ostentaban quienes se ubicaban en la punta de la pirámide rock progresiva, el homónimo debut de CAMEL presentó lo suyo con buen resultado. Esa música cachonda y progresiva sería la clave para definir un propio estilo, contemplando con respeto y adecuada dosificación los elementos jazz, análogos y crudos, en conjunto con las explosivas formas de la evolución temática y avance de los desarrollos musicales. Bienvenido el nuevo súper grupo a las listas de los favoritos del rock progresivo, fuerza, transición y equilibrio entre la prole y la flor y nata.
Apreciación general del álbum, 8/10.
–Alfredo TAPIA CARRETO. Opinión personal.
(1) http://www.camelproductions.com/.
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