
Hace tiempo no pasaba un momento tan agradable como éste. Sentado frente a mi computadora, fumando un buen tabaco, bebiendo un buen vino y los audífonos sobre mis orejas arrojando un disco adecuado para
un estado de ánimo que re-quiere paz y tranquilidad.
El BOX aquél que hacía música bien pop no existe más. Jean-Marc PISAPIA (único miembro original de la banda y vocalista principal) invitó a François BRUNEAU (guitarras), Martin LAPIERRE (batería), Daniel VOLJ (bajo, guitarras adicionales, loops de batería y riffs de guitarra en 10), Isabelle RAJEOTTE (voz y música en 7) y Didier DUMOUTIER (acordeón en 6), a interpretar un concepto claramente orientado al gusto progresivo, aunque reconociblemente ligero y rítmico. El concepto, según explica Jean-Marc en su página 3W, es “una historia que se cuenta mientras corren las diez canciones que componen al álbum, y se dibujan desde diferentes géneros que concuerdan con el tema de la pieza”. En este sentido destacan 'Liftoff' que despliega un techno-hard similar a lo que hicieron YELLO que describe el lanzamiento de la misión espacial 122, un waltz se lleva a 'Round and round' en una danza interminable de universos paralelos y 'That's the World' nos transporta a una especie de rock del Medio Oeste en manos de MIDNIGHT OIL… “Escribí el álbum que quería escribir cuando tenía 20 años de edad”, admite PISAPIA. “Probablemente eso explica el sorpresivo entusiasmo que obtuve de los chicos (25 años y menores) para este material, comparado con lo de antes, dando su libre fuerza y nada conformista estilo… nada conformista, de hecho, llevando sin embargo al álbum hacia terrenos conocidos por la influencia de grupos como PINK FLOYD, GENTLE GIANT, GENESIS, YES y otros iconos del progresivo de los '70”.
"Black Dog There" es un álbum rico en armonías, melódico, agradable al oído y hasta cierto punto tonificante. Las numerosas influencias que uno halla aquí, se menean agradablemente en diferentes movimientos que resultan en poder oír una música variable en género. Un álbum nada monótono y muy divertido, digno de escucharse y compartir, rompiendo la estructura rígida de una interpretación constantemente desarrollada en un estilo. Quienes gusten del sonido místico de FLOYD, de los juegos vocales de GIANT, de prog melódico de GENESIS o el poder sinfónico de YES, encontrarán en "Black Dog There" un buen pretexto para oír algo diferente y agradable.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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