
Éste es el segundo trabajo discográfico de BI
KYO RAN, donde reafirman su interés por mantener el momentum
del KING CRIMSON 73-75,
con el reciclaje de un fulgor modernizado a través de la incorporación
de elementos hard rock.
El tema de entrada 'Silent running' es crudo y a la vez llamativo
por su gancho melódico, un tema ejecutado con vigor y convicción,
sin llegar a ser demasiado sofisticado. La guitarra de Kunio SUMA
es precisa y contundente con sus riffs cortantes y solos espartanos, mientras
que la sección rítmica funciona como un andamiaje sólidamente
engranado para mantener la fuerza del tema. En mi opinión, el momento
instrumental más lucido es el solo de violín de parte del
invitado Toshihiro NAKANISHI, que no me recuerda tanto a la onda
estilizada de David CROSS como al espíritu más desenvuelto
de Eddie JOBSON.
Aunque efectivo como tema de entrada, no muestra las aristas esencialmente
progresivas de BI KYO RAN del modo en que lo hacen los dos siguientes
números. 'Prediction' incluye una dosis mayor de diversidad
musical, con su entrada engañosamente lánguida que poco
a poco deja entrar una serie de momentos densos, tanto instrumentales
como corales, hasta explotar de forma medida en un pasaje más afilado,
creando una tensión sincopada sobre un compás de tinte blueseado.
SUMA exhibe la fuerte huella frippiana en su guitarreo texturial
y neurótico sin empacho y con bastante entusiasmo. El clímax,
en el cual tras una extraña secuencia donde se alternan efectos
de viento con la retoma del motivo melódico inicial, resulta uno
de los momentos más logrados del disco. Pero si he de destacar
una pieza en particular, ésta es la 'Suite "Ran"',
que a través de sus más de 21 minutos de duración,
se explaya en paisajes sonoros crimsonianos, que oscilan entre lo misterioso,
lo siniestro y lo onírico, con un ingenio sutil demostrado a través
de las texturas y riffs de guitarra, las sabias síncopas rítmicas,
las cortinas y los juegos cortantes de mellotron: una manera muy ingeniosa
de combinar la aspereza de 'Red', la magia alucinada de 'Larks'
Tongues in Aspic (Part II)', y la violencia emocional de 'Fracture',
manteniendo incluso algo de la exuberancia de la suite 'Lizard',
merced a las exóticas entradas del trompetista invitado Hitoshi
OKANO.
En suma, "Parallax" constituye un disco donde confluyen ingeniosamente
la energía del rock y la magia inescrutable de la neurosis humana,
creando así una tensión musical irrefutable y a la vez,
estimulante para el fan progresivo de osados criterios estéticos.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
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