
Luego de terminar su primer CD, Alfy BETZ experimentó un “bloqueo composicional” por mucho tiempo. Un día, su hija de seis años estaba corriendo por la casa, tarareando una tonada que ella había hecho. Al final del canto hubo un fragmento de cuatro notas que cautivó el oído del papá, yéndose directo al piano para comenzar a trabajar en una pieza que utilizaría más tarde para su segundo álbum, "Alfy Betz and The Salt Lake Bad Boys".
En esta segunda realización, Alfy BETZ (AB) dejó de lado la “todología” general con que grabó "Alfy Betz with the Imaginary Orchestra" para apoyarse y apoyar a una buena cantidad de músicos talentosos. Al respecto dice el músico: “La ciudad de Salt Lake generalmente no es conocida por ser el foco de la música fusión. De hecho, cuando el témino jazz sale a colación, usualmente hace referencia al equipo de básquetbol. A menudo se nos piensa más como el hogar del Coro Tabernáculo Mormón o como anfitriones de las Olimpiadas del 2002. Existe, de hecho, una fumarola musical con muchos músicos que incendian el ambiente, y yo he sido lo suficientemente afortunado de tener a algunos de ellos para tocar en mi grabación” (AB, 2003). Estos músicos son Mark FOSBENDER (guitarra eléctrica en 1, 5, 6, guitarra rítmica en 7), B. J. MARTIN (guitarra líder en 7), Amy JACKSON (violín en 1, 2), Matthew Loel T. HEPWORTH (bajo eléctrico en 1, 2, 3, 5, 7), Sneez (batería en 1, 2, 3, 5, 7), Jonni LIGHTFOOT (solo de bajo en 7), Rick E. NELSON (violín en 5), Richard MYRUP (guitarra acústica en 3), Ron BLOOMQUIST (saxo soprano en 5, saxo tenor en 7) y el propio AB (piano en 1, 2, 4, 5, 7, 8, sintetizadores en 1, 2, 3, 5, 6, 7, 8, hammond en 5, 6, percusiones en 8).
Inclusive en 'River of fire', 'The fool', 'Blue rider' y 'Fantasy in C# minor' que poseen un tratamiento musical más enfocado al progresivo clásico-sinfónico (con variaciones, cambios de intención y un sonido característico), los temas en este álbum se mantienen tasiturnos y desarrollados dentro de un carácter cerrado y melancólico en general. 'Waltz for nobody' y 'Letter to Karumo' son dos piezas donde BETZ interpreta el único instrumento, el piano, siendo piezas muy tranquilas que funcionan más de puente musical. De 'Lucy in the sky with diamonds' (sí, su propia versión a ese himno LENNON McCARTNEY), lo único que diré es que luego de escucharla una vez no me quedaron ganas de oírla nuevamente, y 'Sunday at the pool' (cuyo instrumento base es también el piano), incluye sintetizador y percusiones para interpretar una lograda versión del tema 'Gymnopedie number one' de Eric SATIE.
Total, que al parecer la música que nos propone Alfy BETZ se identifica más como una especie de “rock progresivo muzak”, cosa que podría no ser del todo inadecuada, si es que acaso prefiriéremos orientaciones “easy listening” dentro de un género que por sí solo se debiera caracterizar por la grandilocuencia en su sonido…
–Alfredo TAPIA CARRETO. Opinión personal.
|