
Béla BARTÓK (marzo 25, 1881 septiembre 26,
1945) fue una de las dominantes y más originales figuras en la
primera mitad del siglo XX. El compositor húngaro fue distinguido
como pianista, maestro y sicólogo étnico. Al poco tiempo
de haber concluido sus estudios en 1903, Béla y su gran
amigo Kodály descubrieron la genuina y agreste música
húngara (entonces desconocida para los músicos). Una extensa
reserva era posteriormente descubierta por la investigación de
los dos compositores. Su intención original fue la revitalización
de la música húngara, y no sólo transcribieron las
tonadas folk para piano y otros medios, sino que incorporaron los elementos
melódicos, rítmicos y texturas de esta música rústica
en trabajos originales, logrando absorber el espíritu folk dentro
de su propio estilo. Después de la primera guerra mundial, su reputación
internacional creció rápidamente, y su lenguaje musical
fue formulado completa y extensamente. Hubo de asimilar muchas influencias
disparadas STRAUSS, DEBUSSY, LISZT, STRAVINSKY
y SCHOENBERG logrando un variado y vital estilo, rítmicamente
animado, en donde elementos diatónicos y cromáticos son
homogéneamente yuxtapuestos. Durante este periodo produjo dos conciertos
para piano (1926 y 1930-31); "Cantata Profana" (1930), un único
y gran trabajo coral y varios trabajos de Cámara, incluyendo la
"Sonata para dos pianos y percusión" (1937). También
realizó varios conciertos para piano en diferentes países.
(1).
No resulta raro que tras la genialidad de este músico se hayan
descolgado artistas de rock progresivo definiéndose por una marcada
influencia "bartokiana", y es que su lenguaje culto se
enriqueció en contacto con una música popular auténtica (2),
principio que retomarían grupos como ART
ZOYD y UNIVERS ZERO
principalmente.
Béla BARTÓK murió en Nueva York.
(1) –DOUBLEDAY, Britanica Book Of Music.
(2) El Pequeño Larousse Ilustrado, 2002.
|