
Mucho era lo que se esperaba de este álbum del grupo italiano ASGARD, sobre todo por haber tenido que esperar seis años desde que realizaron "Imago Mundi". Entonces la alineación de músicos fue otra; de aquélla sólo permanecen Alberto AMBROSI (teclados, flauta, vocales) y Chris B. D'ESPINOSA (bajo, guitarras, vocales), integrándose para "Drachenblut" Peter BACHMAYER (batería, percusiones), Sergio GHIOTTO (guitarras), e Ivo GALLO (voz principal).
"Drachenblut" [sangre de Dragón] tiene pinta de álbum concepto, continuando así la tradición que el grupo sigue en cada realización. En el librillo que acompaña al disco escriben que se trata de un trabajo concebido en uno de los signos de la Runa, una especie de luz que surge de las inimaginables profundidades, que su poder primordial le da su forma al mundo, que moldea las cosas… terminan por decir que ASGARD es un modesto rayo de esa luz, que aunque el dragón sea el símbolo de ASGARD, también es un símbolo de todos los demás símbolos, y terminan por enfrascarse en una descripción poética del origen de las cosas, de la espiritualidad, de la esencia misma de la vida, que hasta llega a ser un tanto petulante. Bien, pues me parece que este “enfrascamiento” los condujo a concebir, o más bien a interpretar un álbum desde un interés tan rebuscado que a la hora de sonar, pues simplemente se quedaron cortos o el concepto les quedó muy grande. Y hasta eso que la cosa no hubiera quedado tan inadecuada de quedarse en un proyecto instrumental, la verdad es que los pasajes musicales que nos brindan AMBROSI, D'ESPINOSA, BACHMAYER y GHIOTTO son muy ricos en cuestión de ofrecimiento, pero la voz de GALLO echa a perder la música (ora sí que no salió buen gallo). A ver si lo volvemos a escuchar cuando el siguiente álbum "Ragnarøkk " se realice, si acaso esto llega a suceder.
Sin tomar en cuenta la débil parte vocal, uno encuentra en este álbum una interpretación instrumental bastante rica y bien complementada. Lo primero que uno nota es que ASGARD se aparta un tanto de la oscuridad “neo gótica” planteada en sus discos anteriores, dirigiéndose ahora hacia sonidos más amables y más rítmicos, en los cuales siguen manifestándose sus influencias “neo medievales” así como de un rock más puro y en sus mejores momentos hasta más sinfónico. Las referencias sonoras que se pueden encontrar aquí van desde el rock neo progresivo de MARILLION FISH e IQ, pasando por el rock de los 90 hasta llegar a las esencias YES y GENESIS. Lo que no funciona es la voz, motivo por el cual "Drachenblut" inclina la balanza hacia el lado deficiente.
6.5/10.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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