
Segundo álbum de este grupo proveniente de alemania, cuyo estilo musical contiene elementos de rock melódico, sonidos de teclados atmosféricos y vocales poderosas, interpretadas desde una estructura de contraposiciones musicales desafiantes propias del jazz, así como un matiz de espacialidad.
2005 fue un gran año de cosechas progresivas y en este sentido, ARILYN es uno de los productos más notables con su álbum "Virtual Reality". Christian KÜLBS (vocales, bajo), Jürgen MOSSGRABER (teclados), Jürgen KALETTA (guitarra) y Christof DOLL (batería) lo interpretaron, apoyados de Sebastian METTENHEIMER (saxofón), Carina LAYER (narración en 10) y Eva MOßGRABER (voz en 9), participaciones que vistieron bien la idea musical del grupo. El resultado, un álbum identificado desde ritmos hard con estructuras propias del progresivo sinfónico, rítmico y melódico en lo general, intrincado y espacial en lo particular. Ahora bien, los aspectos generales incluyen una fuerte presencia en las vocales (muy bien cantadas, por cierto), recurridos riffs en la guitarra eléctrica y una semblanza propia del metal, mientras que los aspectos particulares obedecen a una modesta identificación de estructuras musicales progresivas, apoyadas por teclados que de fondo da a la música ese sonido o sinfónico o espacialoide que el grupo adoptó desde "Tomorrow Never Comes", su primera realización. Y mientras que el álbum "Virtual Reality" mantiene las características musicales mencionadas antes ('Reality' puede ser un tema clásico en este contexto), son 'Break out', 'Time went backwards' y el tema homónimo del disco los que más cercanos se hallan de un rock progresivo exprofeso, casi “neo metálico melódico sinfónico”. 'Break out' emocional y con un pasaje instrumental pomposo enmedio, 'Time went backwards' con abundante sinfonismo en los teclados y una fuerza interpretativa que permite a tiempos cambios dramáticos que contrastan el romanticismo con la crudeza de un rock duro, 'Virtual reality' con lucimiento en batería que conduce las notadas emociones de vocales y guitarra.
Total, que sin tratarse de un concepto 100% rock progresivo, ARILYN logró con "Virtual Reality" un álbum rico en melodías cadentes, abundante en emoción y contagiado de los ruidos que nos gustan a los que preferimos, sobre todo, la grandilocuencia de un rock progresivo sinfónico. 8.5/10.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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