
"Maledetti" es, EMHO, la obra cumbre de AREA,
y como tal, es también a mis oídos una de las piezas
más cruciales dentro de la historia del movimiento progresivo
italiano. Se trata de un poco más disco más poderoso
que su otra gema suprema "Caution
Radiation Area" (su segunda obra) y en varios aspectos, mucho
más osado. Tras un menos agresivo "Crac!", parece que la
banda tomó la decisión de despegar desde el campo
de acción que había quedado cimentado por "Caution",
llevando su actitud artística radical hasta su madurez -
¡y vaya que lo lograron! Supongo que buena parte de este incremento
de energía sonora se debe a la presencia más destacada,
en comparación con los álbumes anteriores, de los
solos y efectos de sintetizador (casi siempre, a cargo de Patrizio
FARISELLI) dentro del ensamble, los cuales ahora asumen un rol
más desafiante frente a los riffs y punteos de guitarra a
cargo del ilustre visionario Paolo TOFANI. Otro factor a
tener en cuenta respecto a este detalle crucial es la presencia
ocasional de los vientos y percusiones adicionales a cargo de invitados:
cuando se da el caso, las cosas se tornan semejantes al sonido esgrimido
por el grupo en su excelente disco de debut.
El alucinado soliloquio de STRATOS que conforma la primera
pieza debe poner en alerta al oyente: esta sucesión de susurros,
indecisos versos, tartamudeos, silbidos, hasta llegar al grito final
es un anuncio del festín desconstructivo que va a tener lugar
en los siguientes 35 minutos. La urgente invitación a romper
con las barreras de la razón moderna y dejarnos transportar
hacia las raíces más profundas de nuestro ser ha sido
oficialmente enviada a nuestras almas a través de nuestros
canales auditivos. El esplendor jazzero de 'Diaforisma urbano',
masivamente salpicado de rocío funky a lo WEATHER REPORT,
nos invita a disfrutar de un entusiasmo liberador. "Gerontocrazia"
es tal vez mi tema favorito de toda la trayectoria de AREA,
y ciertamente, recoge en sí varios de los elementos estilísticos
más recurrentes en el sonido prototípico del grupo
(cadencias exóticas en las líneas melódicas,
diálogos instrumentales bien armados sobre una sólida
ancla rítmica, pasajes aleatorios de corte hipnótico,
ese canto tan genial como indefinible de STRATOS). 'Scum'
y 'Giro, giro, tondo' son las piezas más potentes
del disco, siendo así que ellas perfectamente las cualidades
descritas en el primer párrafo de esta reseña –
a propósito, la primera de estas piezas está inspirada
en el radical manifiesto feminista "S.C.U.M.", escrito por la activista
marginal norteamericana Valerie SOLANAS, del cual el cantante
lee unas cuantas líneas al final.
Los temas más extraños dentro de este extraño
mundo musical condensado en "Maledetti" son los nos. 5 y 7. "Il
massacro di Branderburgo" es un arreglo de cuerdas de la parte
más famosa del "Concierto Branderburgués No. 3" de
BACH,
elaborado por FARISELLI, quien añade unos perversos
contrapuntos y un cierre masivamente disonante; es como si el ilustre
compositor prusiano fuera un portavoz de una antigua era artística
y deba ser ejecutado a manos de las autoridades de la post-modernidad.
"Caos (Parte seconda)", por su parte, es simple y llanamente
un despliegue sonoro de 9 minutos de duración que se expande
a través del des-orden designado en el título. Una
vez que todas las barreras impuestas por las estructuras morales-ideológicas-sociopolíticas
de la edad moderna han sido puestas sobre el tapete, denunciadas
y abolidas, solo queda un universo convertido en un juego dadaísta
al cual debemos darle un sentido constantemente nuevo, una orientación
que se vaya renovando en una espiral continua de desafío
y sueños de libertad radical. Más que una pieza, "Caos"
es un evento musical que anuncia la necesidad de la emergencia de
un tiempo nuevo: STRATOS, TOFANI y FARISELLI
están acompañados por un saxofonista soprano y un
percusionista invitados en este momentum alevosamente desquiciante.
Éste fue el último disco de AREA con el guitarrista
TOFANI en sus filas, por lo cual "Maledetti" bien
puede ser considerado como una despedida por la puerta grande para
uno de los músicos más aventureros de la escena rock
experimental de Italia. Y repito: se trata de una obra crucial dentro
de la historia del progresivo italiano.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
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