
AREA encarnó y asumió
una de las direcciones más osadas, insolentes y explosivas
de la tradición progresiva italiana, llevando adelante un
espíritu experimental inescrutable e innegociable: su bizarra
combinación de jazz rock a lo MAHAVISHNU
ORCHESTRA, psicodelia crimsoniana, texturas jazzeras de
corte free jazz, algunos retazos de Canterbury, y elementos aleatorios
recibidos de la vanguardia concreta, todo ello recubierto de sabores
tomados del folklore europeo oriental y musulmán. El resultado
se traduce en una propuesta que desde ya exige del oyente una atención
completa y un compromiso total, si es que quiere hacerse cómplice
del complejo viaje musical de AREA. Toda esta amalgama no
se reduce en un mero ejercicio de erudición, frío
y exhibicionista: la pasión esta presente de manera directa,
no solo en la energía expuesta por los músicos, sino
también y de modo particularmente notorio, en el canto tarzanesco
del genial Demetrio STRATOS, quien hace gala de su
delirante y peculiar carisma a través de sus recovecos vocales.
Las partes instrumentales son mayoritarias en el repertorio de AREA,
pero las intervenciones vocales no son simples pretextos para introducir
letras, sino una parte fundamental del colorido instrumental de
la banda. Dado que el formato inicial estaba compuesto por tres
italianos, un francés, un belga, y un greco-italiano de raíces
egipcias, AREA se denominaba a sí mismo como un "International
POPular Group": llama particularmente la atención el
acento en lo pop, cuando esta propuesta musical se cuida mucho de
hacer la más milimétrica concesión a los parámetros
convencionales del arte del sonido, pero especulo que el empleo
de este término apuntaba a que el grupo veía sus productos
como algo a ser difundido por las estaciones de rock y no tanto
como productos de música académica. En fin, su oferta
musical iba de la mano de una actitud combativa de línea
comunista: aquí yace el complemento teorico a su creatividad
artistica. La presencia de un vientista interesado en lo étnico
(Victor Edouard BUSNELLO) y la de un guitarrista fiero e
interesado en la vanguardia electrónica (Gianpaolo TOFANI)
hablan por sí solas de los amplios intereses sonoros asumidos
por AREA en conjunto.
El nivel del material es bastante parejo, y las ideas musicales
esparcidas a lo largo de los seis números que conforman este
disco guardan una coherencia unitaria. Pero puestos a elegir, puedo
citar: el tema de entrada, Luglio, agosto, settembre (Nero),
una poderosa muestra de efectiva combinación de la magia
particular del folklore musulmán y el candor hípersensual
del jazz; los meandros incesantes de La labbra del tempo
y Labbattimento dello Zeppelin; el oficio
exquisito de 240 chilometri da smirne. Aunque
en esta breve lista me he concentrado en mencionar algunos elementos
específicos, para todos estos temas vale la descripción
estilística que he esbozado en el párrafo anterior.
En suma, tenemos aquí en "Arbeit Macht Frei" una
joya musical que destila una naturaleza ostentosamente desafiante,
que abría un cauce en la vertiente experimental del prog
italiano... y aún faltaba mucho por hacer en la carrera discográfica
del combo de STRATOS, TOFANI y cía., pero ello
será en todo caso motivo para otras reseñas.
–César
Inca MENDOZA, para Manticornio.
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