
En enero de 1995, ANKH completó
las grabaciones para su segundo álbum "Ziemia i Slonce"
("La Tierra y El Sol"). Musicalmente el estilo fue una
progresión de su álbum debut, y totalmente independiente
de otros sonidos que ocurrían en la escena musical polaca.
Los responsables fueron Piotr KRZEMIÑSKI
(guitarra, vocales), Micha JELONEK (violín,
teclados), Jacek GABRYSZEK (batería, percusiones)
y Krzysztof SZMIDT (bajo).
Desde que inicia el álbum con su introductorio 'Poczatek',
los excelsos ritmos en la batería y un violín persistente,
indican cuál será el sonido predominante durante el
desarrollo del concepto. Sin embargo al enlazarse 'Erotyk', la
aparición de una guitarra acústica que cede paso a
una eléctrica de sentido áspero, resuelve el darse
cuenta que "Ziemia i Slonce" va a ser un álbum
enérgico y sensible. Enérgico por los revientes casi
metaleros en la parte eléctrica y sus vocales, aunque lejanas
con carácter ('Ziemia'), y sensible por su parte acústica
y elementos de folclor, que también se enlazan con presencia
('Dudziarz'). Técnicas como el pizzicato toman parte
en 'Piesn o wedrówce', lo mismo que la cadencia que
destella en más despliegues de poder. Siguen sobresaliendo
el violín, los ritmos de la batería y la guitarra
electrizante, aunque ahora las vocales son tratadas más complejamente.
Un nuevo momento melancólico llega en 'Milosc utracona',
una hermosa pieza acompañada con violín, guitarra
acústica y vocales deliciosas soportado todo por un discreto
bajo; quién sabe qué dice la letra, pero lo dice de
una forma hermosa
luego la influencia clásica se hace
manifiesta en 'Vivace', con un arreglo a cuerdas con toda
la influencia BACH;
inesperadamente, un nuevo despliegue de poder casi metálico,
enérgico y persistente. 'Kiedy nadejdzie czas' se
presenta en un inicio propio de fusión, nuevamente interrumpido
por sonidos rudos y otro pizzicato de violín. 'Poranek',
más melódica en su inicio, no demerita la complejidad
que se ha gestado en cada tema, así como sus abruptos cambios
hacia la histeria del metal. 'Dobry ptak' por su parte, en
ningún momento oculta admiración por los clásicos
intérpretes del rock rudo de la década de los '70,
eso sí, con su persistente y ya característico violín,
repitiendo la esencia en el siguiente tema, 'Modlitwa', aunque
allí la acústica tiene más presencia, lo mismo
que los ritmos más ligeros y un agradable tiempo a la Oriental.
Casi terminando, 'Slonce' retoma los ritmos complejos en
la batería, intrincadamente entrelazados con folclor, metal
y sinfonía, mientras 'Koniec' sirve de conclusión
y acercamiento para el final, '[
]', un pequeño
repertorio de despliegue técnico e instrumental.
A pesar de que escucho el "Ziemia i Slonce" como un álbum
de mucho movimiento y buena producción, no lo recomiendo
demasiado para quienes sigan más de cerca un sonido progresivo,
sino a quien prefiera el heavy metal en vez. Progresivamente encuentro
más característica su siguiente producción,
"....bedzie
tajemnica", aunque no por ello estoy diciendo que éste
álbum te pueda no gustar. ANKH es un grupo de una
buena calidad, y con que tengas un criterio musical amplio bastará
para disfrutarlo.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
|