
ANKH en éste, su cuarto disco
de estudio, fueron Michal PASTUSZKA (guitarras,
teclados, programación y coros), Piotr KRZEMINSKI
(guitarras, voz y coros), Krzysztof SZMIDT (bajo, teclados
y coros) y Adam RAIN (batería). Entre las primeras
cosas que llaman la atención, es que Michal JELONEK
ya no es alineado como miembro principal del grupo, y por consiguiente
el protagonismo del violín que en los anteriores discos de
la banda aparecía, aquí se ve reducido a una participación
en el tema 15, a poco tiempo de concluir. Otro músico invitado
fue Andrzej RAJSKI (batería en 11 y 14).
De lo mejor que tiene el disco es sin duda Love supreme,
con un complicado método de quiebres entre 4 y 5 4, haciendo
remembranza en el sonido crimsoniano que tanta escuela ha forjado
en Europa del Este. Este aspecto es reconfortante, sobre todo después
de haber sucedido The trick, una rola de sabor
bien comercial que combina el canto con idioma polaco e inglés,
que francamente me desconcertó y más cuando trataba
de explicarme, mientras escuchaba cómo iniciaba el álbum
y observaba el arte gráfico, por qué un grupo como
ANKH pondría de viajeros flotantes a los monitos del
MSN Messenger con un fondo musical de corte popular
¿acaso
"Expect Unexpected" (esperar lo inesperado), significó el
cambio radical de piel del grupo, tal como pasó a MARILLION
tras la salida de FISH?
Afortunadamente al remplazar el liderazgo del violín por
complejidades comerciales sólo le agregaron otros tonos a
un sonido aún característico pero ahora singular.
El progresivo sigue, alternando en tonos FM, pero atreviéndose
a explorar otros terrenos desde la razón de una experiencia
sustentada en el hacer, no en el deshacer.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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