
Hubieron de pasar siete años para poder escuchar un nuevo álbum
de Laurie ANDERSON, por lo que éste
fue muy bien recibido cuando salió a la venta. "Life On A
String" vio la luz en el inicio de un nuevo siglo, con algo de añoranza
por el pasado; originalmente se tenía planeado que el álbum
fuera una puesta en estudio de piezas de la producción de teatro
"Songs and Stories From Moby Dick", que se presentó en
varias ciudades de Estados Unidos y de Europa durante 1999 y 2000, y aunque
este álbum incluye tres piezas del espectáculo, su grabación
tuvo un cambio repentino cuando entraron al estudio. Laurie estaba
harta y muy cansada después de tanto MELVILLE y tanto siglo
XIX, por lo que su deseo añejo de convertir un libro en música,
se quedo como música en un libro. El desfile de artistas que intervinieron
en su grabación es enorme: desde luego Laurie (voz, teclados,
violín); Joey BARON (batería, percusiones); Vinicius
CANTUARIA (percusiones); Danny FRANKEL (aplausos, percusiones);
Van Dyke PARKS (conductor, teclados, arreglos de cuerdas); Greg
COHEN (bajo acústico); Bill FRISELL (guitarra); Mitchell
FROOM (teclados); Eyvind KANG (violín); Lou REED
(guitarra); Ben RUBIN (campanas); Peter SCHERER (teclados);
Chris SPEED (saxofón); Skuli SVERRISSON (bajo, guitarra,
teclados, director, percusiones, programación de percusiones, sonidos);
Cuong VU (trompeta), además del equipo en estudio. Martin
BRUMBACH (arreglos de percusiones, ingeniero, mezcla); David BITHER
(productor ejecutivo); Bob BROCKMAN (ingeniería, mezcla);
Josiah GLUCK (ingeniería); Robert C. LUDWIG (masterización);
Dante DE SOLE (ingeniería); Hal WILLNER (producción,
sampleo); David TORN (loop); Barbara DE WILDE (diseño).
Qué equipo, ¿no?
En 12 temas y 44'22" de Laurie ANDERSON, se despejan dudas
de cómo volvería a sonar un álbum de estudio tras
el poco aceptado (o poco considerado) "Bright Red / Tightrope".
En "Life On A String", hay un fuerte sentido musical afro delicioso
por sus percusiones y sus coros, además de violines desquiciadamente
Medio Orientales, pero está presente esa voz hipnótica que
nos cautivó desde su primer álbum "Big Science",
además de sus experimentaciones a la avant garde. Una de esas se
da en 'Dark angel', una pieza de lo más selecta que para
interpretar se unen 11 violines, 4 violas, 2 chelos y bajo, con un cambio
a mitad del tema a la jazz de Nueva Orleans. Otra cosa que le da color
al álbum, es la participación de Skúli SVERRISSON,
quien participó muy de cerca en los arreglos del concepto, además
de ser coautor de un tema y un gran bajista. El arte gráfico es
hermoso, imposible de obtener en una copia no oficial. Qué bonito
es leer y ojear un buen folleto mientras se le da la primera oída
a un álbum. Uno bien recomendable para quienes gusten sobre todo
de una estética arte rock / avant garde. –Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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