
"Olias of Sunhillow" es un disco concepto. Un proyecto
de muchísima calidad, mostrando el lado del Jon
ANDERSON sensible al color, al matiz, a la variedad de tonos
mezclados con muy buen gusto en una paleta rítmica y de posibilidades
infinitas. Si no fuera por 1973, 1976 sería uno de mis años
favoritos y no sólo para el rock progresivo, sino para el
rock clásico en general. Es un año muy bueno en lo
que a cosecha musical se refiere, y Jon lo supo aprovechar
muy bien (en este año colabora también con Alan
WHITE en la grabación de su disco "Ramshackled").
Pero "Olias" es su primera producción como solista,
una, en la que además hace gala de músico. Jon toca todos los instrumentos: arpa, guitarra acústica, campanas,
sintetizadores, percusiones y desde luego explora su interpretación
con su delicado timbre vocal. Los temas están compuestos
todos por él, y la producción también es suya.
En 8 temas y 44'10" de música atmosférica, delicada,
llena del sentido natural y espiritual de Jon mas sutiles elementos
de poder, pareciera estar presente la influencia de su gran amigo VANGELIS, sobre
todo por el sonido de los sintetizadores. No resulta raro, y menos
si se toma en cuenta que en 1975, ANDERSON estuvo invitado
para grabar su disco "Heaven and Hell" y a partir de ese
momento se consolidarían como uno de sus amigos músicos
más influyentes, retrospectivamente. Pero aquí también
afloran las composiciones líricas abstractas de un hombre
que destaca la espiritualidad como razón de vida. Entre sus
manejos Orientales ocasionados por teclados y percusiones, resulta
un poco complicado descifrar lo que Jon quiere decir en este
álbum que trata sobre el Arca de Noé, puesta en el
espacio.
Fuera del arte gráfico que es espectacular sólo si
no se intenta leer lo que dice allí, "Olias of Sunhillow"
es un álbum redondo, observado desde una estética
World Music o progresivo atmosférico.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
|