
El disco "Amenophis" es considerado como una de las 20
obras de progresivo sinfónico más sobresalientes jamás
producidas. Con este disco, AMENOPHIS coloca un concepto inigualable, lleno de poder, armonías
melódicas y mucho colorido en un concepto interpretado sin
errores, con majestuosidad. El disco original contenía sólo
cuatro obras. Eran cuatro temas largos, siendo 'The last requiem' su obra magnífica. Una extraordinaria pieza de 24'18"
que si ya era difícil de poner en un lado del vinilo, la
calidad sonora dejaba mucho que desear. Re editada en CD, el sonido
se mejora y se incluyen cinco temas cortos como bono. Cinco
temas que igual sobran por no ser parte de la obra original pero
que también valen mucho la pena, sobre todo como documento
histórico de este grupo que estaba formado por Michael
RÖSSMANN (guitarras); Stefan RÖSSMANN (batería); Wolfgang VOLMUTH (bajo eléctrico) y Erwin HILLEBRANDT (teclados). Qué tiempos aquellos. Qué forma de hacer
sonar tan limitados recursos. Y eso que este disco salió
a la venta cuando la nueva ola de músicos pop
revolucionaron la industria discográfica y el rock progresivo
iniciaba un descenso creativo hacia la oscuridad, iluminada por
los neo progresivos para ser destello posteriormente.
Con este álbum, AMENOPHIS logró un inicio
musical excepcional. Vio la luz compartiendo época con los
gigantes neo progresivos (IQ, PENDRAGON, MARILLION)
quienes trazaron una partitura legible hasta hoy día. Pero AMENOPHIS intentó su inicio con un sentido sinfónico,
alejado por mucho de lo que la gente quería escuchar entonces.
Cantaron en inglés, aspecto único que sigo rechazando
de los grupos cuya lengua original no sea ésta, pero aquellos
días lo parecían exigir. En contraste, su música
se entiende todavía en todo el mundo como una obra clásica,
llena del poder y la complejidad excelsa de este género creativo.
Después de este álbum llegó "You and
I", grabado en 1987, segundo intento por sobresalir pero esta
vez fulminante para ellos por no haber podido continuar con la complejidad
con la que iniciaron.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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