
En marzo de 2001, luego de pasar cinco meses en el Estudio Blue Sky al sur de Alemania, ALIAS EYE completó su álbum debutante "Field of Names", producción que representa la esencia musical del grupo, una diversa colección de tonos que varían en diferentes estilos y géneros, pasando por el rock, pop, funk, jazz y música clásica; en el mejor de los casos y debido a la fusión de estos estilos diferentes sobre lienzos rock, rock progresivo.
La primera alineación del grupo fue lo suficientemente sólida para mantenerse inalterable hasta hoy día (acaso sólo incluyeron a un segundo guitarrista) y estuvo conformada por Philip GRIFFITHS (vocales), Frank FISCHER (bajo), Matthias RICHTER (guitarras), Vytas LEMKE (teclados) y Ludwig BENEDEK (batería), reforzando la importancia de la primera realización con la participación de Martin GRIFFITHS (BEGGAR'S OPERA y papá de Philip) como vocalista invitado en 'The readiness is all', Christian SCHIMANSKI tocando guitarras acústicas adicionales y coros además de producir (y bien) el disco, Werner STEPHAN haciendo coros adicionales también y Timo WAGNER añadiendo saxofón a 'The readiness is all'. Con ésta, ALIAS EYE consigue una presentación que gana buenas críticas de la prensa especializada, gracias a la calidad interpretativa y a su originalidad, cosa que es poco decir de este extraordinario lanzamiento. Se trata de un álbum lleno de emoción y gran pasión en cada acorde, en cada nota, en cada rango; no es vano que desde que este álbum vio la luz, Philip GRIFFITHS se haya convertido en uno de los vocalistas más potentes y característicos de la escena rock en general, ni que el compañerismo y virtuosismo individual de cada uno de los músicos los coloque como uno de los mejores grupos en su contexto. La facilidad que muestra BENEDEK para saltar de un ritmo a otro, la profundidad, soporte y trance que FISCHER logra con su bajo, la emotividad y furia con que RICHTER rasga diferentes cuerdas y la magia con que LEMKE se desplaza por las teclas de distintos tipos de teclado otorga a "Field of Names" un movimiento muy variado, despertando en uno diferentes emociones y distintos ánimos, siempre manteniendo atento a quien escucha, estableciendo un diálogo mental coherente y asertivo. Cada timbre es legible y los contrastes de sonido equilibrados, alcanzando cada nota el volumen justo para no perderse entre las demás. Vamos, es un álbum bien compuesto y muy bien producido.
Sin tratarse de composiciones complejas, "Field of Names" de ALIAS EYE resulta ser un álbum brillantemente compuesto y dinámico en su ejecución, sin carecer de un buen sentido del humor (ya sabrás a qué me refiero al escuchar 'Hybrid' y 'Mystery', sobre todo). Un álbum ampliamente recomendable, independientemente de cual sea tu predilección.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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