
"Turn of a Friendly Card" no es un disco tan comercial
como la mayoría de las personas piensa. Si bien es cierto
que muchos de sus compases permanecen en 4 4,
son los sonidos orquestales y los cambios de intención en
su música lo que hacen de este disco uno de los conceptos
más interesantes que haya hecho ALAN
PARSONS PROJECT. Tiene un hit simple, un exitazo que muchos
de nosotros llegamos a bailar, una balada muy al estilo de Alan,
un par de canciones que rayan en el progresivo (la segunda ha servido
para musicalizar uno que otro documental) y una extraordinaria obra
en cinco movimientos y casi 16 minutos y medio de duración,
todo esto armonizado sin errores, lo que nos permite disfrutar un
álbum sin aburrirnos, de principio a fin. El álbum
lo produce y lo graba Alan PARSONS, siendo las composiciones
suyas y de Eric
WOOLFSON, segundo genio detrás del proyecto. En el
bajo el señor David PATON, en batería y percusiones
Stuart ELLIOT, en guitarra eléctrica y acústica
Ian BAIRNSON, teclados de Eric WOOLFSON y unos pocos
de Alan PARSONS, con la participación de la ORQUESTA
DE CÁMARA DE MUNICH, Alemania, lidereada por Sandor
FARCAS. 6 temas, 40'30" de tiempo para interpretarlos.
"Turn of a Friendly Card" se convirtió en uno
de mis 100 discos favoritos por su sinfonía clara y sin prejuicios,
por su sencillez y por su estética única. Algo que
le otorga gran movimiento a las interpretaciones, es la participación
de distintos vocalistas para cantar diferentes canciones, elegidos
por Alan bajo la perspectiva de ser la mejor voz para decir
las letras que cada tema expone. Elmer GANTRY para 'May
Be A Price To Pay', Lenny ZAKATEK para la bailable 'Games
People Play' y la rítmica y gran canción 'I
Don't Wanna Go Home', Eric WOOLFSON en la melosa pero
sinfónica balada 'Time' y en el cuarto movimiento
de la magnífica obra 'The Turn Of Friendly Card',
Chris RAINBOW en los movimiento 1, 2 y 5 de 'The Turn
Of Friendly Card'. Además de las canciones, APP
expone dos temas instrumentales, donde los músicos despliegan
un gran sentido rítmico y muy característico: 'The
gold blue' que tras un inicio remembranza del viejo Oeste, se
convierte en un chasqueo que apoyado por la batería y el
bajo, soportan guitarra, sonidos de trompeta, voces armónica
y teclados, sonidos que he escuchado en algún documental,
mas el movimiento 3 de 'The Turn Of Friendly Card', puente
de soltura entre las ambas partes de la obra que intitula el álbum.
Siendo estrictos y buscando una objetividad más clara, "Turn
of a Friendly Card" puede ser decepcionante para quienes buscan
un sonido 100% progresivo. Salvo la obra principal y en menor medida
el corte 4, este es un álbum ligero, melódico. –Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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