
Svyatoslav "Miff" OPRITOV (guitarras eléctrica
y de sintetizador, voz en 5, flauta en 8), Denis POPOV (batería,
percusiones), Max POPOV (bajo) y Valery SHUKEVICH
(guitarra), se unieron bajo el liderazgo del primero para formar
AGARTA, grupo cuyo
esfuerzo vio plasmado en "Under the Same Sky", álbum
optimista, inteligente y con una buena dosis de diversión,
en una línea post progresiva y muy original.
Cuando el disco inicia con su homónimo llamado, lo hace
creando expectativa. Inicia atmosférico, ambiental y no es
sino hasta los dos minutos que la cosa empieza a mejorar, aunque
todavía es suave, como música de fondo en un agradable
bar de playa. Afortunadamente el progresivo llega (por ahí
de los 4'15") en forma de fusión y progresivo nuevo
que te va enganchando y haciendo crear más interés.
Cuando llega 'Seven yards!' ya no sorprende la propuesta
amable y cadenciosa, sino los despliegues de guitarra a la proyecto
HACKETT
y aceleres GORDIAN
KNOT. 'Play on words' mantiene bien lo afable y una
hipnótica guitarra FRIPP
soportada por un trabajo sensacional en el bajo eléctrico,
mientras que en 'State of weightlessness' sobresale un ritmo
complicado para lucimiento de la percusión y esparcimiento
de la sensación. 'The autumn garden' es el único
tema con voz del álbum; es una melodía sabrosa, con
un agradable tinte bossa-nova, como para relajar esa posible sorpresa
oída en el tema anterior. 'Rain architecture' se mantiene
lejos de lo acelerado pero no es sencilla, nuevamente las esencias
HACKETT/FRIPP/GK, mas con una propia personalidad.
Lo sorprendente llega con 'Detonator of the genius', tema
por demás experimental, disonante, extraño, interesante
todo un álbum de este tipo habría sido inaudible.
Para concluir, en 'Loneliness' se toca sólo flauta,
culminando un álbum rico y diferente.
"Under the Same Sky" es, por un lado, un álbum
rico, de ritmos cadenciosos jazz y modestos despliegues experimentales
y post progresivos, muy acorde para introducir al renegado de este
género a las delicias de la música pensante, y por
otro un reencuentro con lo amable, que no sencillo, de esta música
maravillosa. Muy recomendable.
–Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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