
Esta segunda producción del grupo polaco ABRAXAS,
se grabó entre el 15 de enero y el 15 de febrero de 1998 en el
estudio SL. de la ciudad de Gdañsk. Los temas 3 y 4 se mezclaron
el 11 de marzo en el estudio Q-Sound de Warsaw. La alineación del
grupo siguió a cargo de Marcin BLASZCZYK (flauta, teclados,
composición musical en 6); Szymon BRZEZIÑSKI (guitarras,
composición musical en 1 a 7); Adam LASSA (voz, composición
lírica en 1 a 7); Marcin MAK (batería, percusiones);
y Rafal RATAJCZAK (bajo, composición musical en 8), contando
esta vez con la colaboración de Maria MAPIWODZKA (oboe)
y de Magdalena KRAWCZAK (voz) como músicos invitados. Los
arreglos musicales los hizo la banda, la producción ejecutiva Tomasz
DZIUBIÑSKI, la producción musical, mezcla y masterización
Jacek GAWLOWSKI, la ingeniería Miroslaw ADAMOWICZ
con la asistencia de Marcin RAATZ, concepto gráfico de Janusz
KORBIÑSKI, realizado por Adam IGNATOWICZ y fotografías
de Daniel DABROWSKI y Basia TAJL. 8 temas, 51'08" de
buen rock progresivo.
A diferencia de su primer álbum "Abraxas",
éste inicia rítmico en un sentido bien Peter
GABRIEL con 'Spiritus flat ubi vult', + un gran despliegue
vocal en un sentido avant garde como lo hiciera por ejemplo Laurie
ANDERSON. La cosa empieza a cambiar con 'Michel de Nostredame
- Mistrz z salon', que inicia muy tranquila con una guitarra acústica
pero que retoma los cambios de intención característicos
del grupo, destacando el trabajo de los teclados y un final a piano acústico.
Para descontrolar un poco llega 'Velvet', una pieza que te anuncia
una balada dulcemente decorada con flauta y guitarra acústica,
fracturada por un piano que abre paso a 'Excalibur', uno de los
momentos cumbre en este álbum, donde una composición a 3
4 que va incrementando su intención
y despliega buenos solos en guitarra y flauta, se detiene hacia la mitad
de la obra para volver a comenzar y retomar la idea con la que fue concebida
pero esta vez con mayor fuerza y mayor presencia de sus instrumentos que
en la primera parte de la obra.
A pesar de que ABRAXAS se desenvuelve en un sentido más
o menos cercano al neo progresivo, en "Centurie" explora con
sonidos más violentos, más intensos, casi metálicos,
sobre todo por un tratamiento áspero de la guitarra eléctrica.
Así lo dice 'Kuznia', una obra de 1'45" que abre paso
a 'Czakramy', otro gran momento de este álbum; más
de diez minutos donde el grupo juega con estéticas melódicas
y las combina con esa guitarra dura, ocasionando atmósferas complejas,
donde la participación de acústica, teclados, batería
y bajo complementan bien la obra, intensificándose más en
la segunda mitad, donde destacan los teclados y una gran batería
que termina por ser callada ante una guitarra que indica terminar tranquilos
otra vez. El tema de mayor duración es 'Pokuszenie'. Son
casi 12 minutos y el momento cumbre a mi parecer. Aquí, la banda
expone lo mejor de sus capacidades y cada instrumento participa, soporta,
se complementa, cede paso y destella con luz propia y de conjunto. Es
una obra de gran poder interpretativo, saturada de cambios de intención
y atmósferas variantes. Para concluir llega 'Nantalomba',
la única pieza instrumental del álbum. E instrumental es
casi un decir; hay un juego vocal que expone Nantalomba,
èèè. Idö wolo kognouma, èèè,
sonando casi africano, ante la presencia de un gran trabajo en los teclados
y la batería principalmente, culminando en un ambiente de paz y
conclusión. Conclusión que en "Prophecies",
este mismo álbum pero en versión en idioma inglés
se daría de otra manera. –Alfredo
TAPIA CARRETO. Opinión personal.
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