
Nací en la ciudad de México el 2 de enero de 1965
y desde los tres años me gustó especialmente la música,
iniciando por esto mi colección a los 13. Al principio escuchaba
sobre todo clásicos de rock de los 70's, pero me enamoré del
rock progresivo a los 15.
Estudié diseño gráfico en la Universidad Anáhuac
de la ciudad de México, un año de sistemas computacionales
en la Universidad de las Américas de la ciudad de Cholula,
y un diplomado en DHP + la maestría en mercadotecnia en la
Universidad Madero en Cholula también. Soy catedrático
universitario, trabajo en la Universidad
de Quintana Roo de Cozumel, soy diseñador de páginas
web, mercadólogo, titular e inventor del proyecto Manticornio,
sitio que administro todo el año. Por si fuera poco, tengo esposa, hijos, familiares,
amigos y el tiempo suficiente para leer todos los correos electrónicos
que llegan a nuestra bandeja… pero, ¿qué pienso del rock progresivo? El
rock progresivo es una música rock más elaborada
que la música rock comercial, en cuanto a que lejos de apegarse
a mantener un pulso invariable, una estructura predecible, tiene
progreso y mezcla perfectamente tres elementos principales:
I. la construcción de la música de concierto (conocida como clásica), II. la libertad e instrumentación
del jazz y III. la experimentación de la música
electrónica. Ver tema 2 de la Escuela
Manticornio de Rock Progresivo.
El rock progresivo es un estandarte de cultura entre la gente que
sí aprecia el buen rock, no únicamente el comercial,
el que está de moda, el que se considera clásico.
En todos los géneros existen clásicos, pero pocos
sonidos son interpretados con tal majestuosidad. Con tal manejo
de emociones que se dibujan en un sinnúmero de cambios dramáticos,
de cambios emocionales. El rock progresivo es así. Culto,
poético, majestuoso, variante.
El rock progresivo es una amalgama perfecta de conceptos hechos
sonidos. No es por esto una mezcla de distintas variedades sino
un collage bien hecho, en donde cada pieza se acopla a la perfección.
Es tal la cooperación entre los músicos, que a BACH no le duele que YES o EKSEPTION tomen fragmentos de sus obras para hacerlos rock, ni a MUSSORGSKY le interesa que ELP rehagan sus cuadros para una exhibición con un sonido puramente
conceptual. De hecho, la característica más importante
en la creación de sonidos progresivos está precisamente
en la estructura clásica para componer las obras.
El rock progresivo es, entonces, la magnificencia estética
del sonido moderno. La armonía exacta entre dos eras totalmente
diferentes, separadas. La máxima estructura musical de nuestro
tiempo, el cual estoy seguro, permanecerá por muchos años
como un ámbito escondido entre los muy pocos que queremos
-con reserva-, compartir esta música con los que saben,
o los que quieren saber de lo que estamos hablando.
Hay muchos, muchísimos subgéneros en el rock progresivo,
pero a final de cuentas todos ellos conducen a lo mismo: a una manera
inteligente de interpretar los sonidos que nos representan algo.
Algo más allá. Algo más culto. Algo que entendemos
porque nos entiende, aunque a veces nosotros mismos no sepamos lo
que estamos buscando
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