
El sintetizador MOOG
jugó un papel particularmente importante en el sonido
del rock progresivo. De hecho, a principios de los 1970s,
este instrumento era propiedad casi exclusiva de los grupos progresivos,
antes de que otros géneros fueran adoptándolo gradualmente.
Los primeros instrumentos fabricados por Robert MOOG eran
monofónicos (no podían tocar más de una nota
a la vez), y enormes. Sin embargo, en 1969 Keith EMERSON,
todavía con The NICE, comenzó a usar el instrumento
en sus presentaciones en vivo, animando a MOOG a fabricar
versiones portátiles más pequeñas. Luego de
que MOOG comercializara este modelo en 1971, el Mini MOOG
se convirtió rápidamente en parte integral del sonido
progresivo. A mediados de los 1970s MOOG ya había
logrado fabricar un sintetizador capaz de tocar varias notas a la
vez, el POLYMOOG, pero para ese entonces ya había varios
competidores en el mercado: ARP, ROLAND, OBERHEIM, YAMAHA, KORG
Y SEQUENTIAL CIRCUITS (1).
Los sintetizadores de MOOG y sus competidores eran capaces
de producir una variedad virtualmente infinita de timbres, y la
mayoría de las bandas progresivas los usaron en un momento
u otro para generar sonidos de otro mundo. Los tecladistas
también emplearon el MOOG al modo del MELLOTRON, para sugerir
sonoridades orquestales. También descubrieron que el Mini
MOOG podía sustituír con mucha autenticidad a la guitarra
eléctrica. Esto puede explicar la inexistencia de un guitarrista
en varias bandas prominentes: ELP, REFUGEE, GENESIS
(después de 1977) y UK (después de 1978). Como
era de esperarse, los primeros sintetizadores monofónicos
se utilizaron para presentar los temas principales, como puente
instrumental entre partes vocales y como alternativa al sonido de
la guitarra eléctrica. Con el advenimiento de los sintetizadores
polifónicos, el instrumento se usó cada vez más
para proveer un colchón sinfónico rico en texturas,
desplazando al MELLOTRON y al HAMMOND (2).
(1) Edward MACAN, "Rocking the Classics, English Progressive
Rock and the Counterculture"
(2) ibídem
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