Entrevista de Manticornio a Paolo
FERRAROTTI, miembro fundador de la banda italiana IL
CASTELLO DI ATLANTE:
MHV- ¿Cómo
se interesaron en el rock progresivo? Paolo- En primer lugar permíteme agradecerte, Alfredo,
la hospitalidad para nuestra banda en Manticornio,
y déjenme saludar a todos los amantes de la música
progresiva que visitan tu sitio web. En particular, quiero enviarle
un saludo a toda la gente que conocimos en el reciente Festival
BajaProg, en marzo pasado. ¡Realmente todos son buena onda
y fantásticos!
Respondiendo la pregunta, es muy simple: IL CASTELLO DI
ATLANTE nació en 1974, en la cúspide del
movimiento progresivo, por lo que era natural componer piezas progresivas.
Siempre pensamos en tocar nuestra propia música en vez de
perder el tiempo interpretando, quizá inadecuadamente, las
canciones famosas de otros. Esta insistencia era un tanto extraña,
pues en aquella época todos tocaban covers para ganar dinero
en los bares y clubs, y nosotros, al contrario, desde el principio
insistimos en tocar nuestra propia música. MHV- ¿y cómo se formó la
banda?Paolo- En septiembre de 1974 Dino FIORE me propuso
formar una nueva banda. En aquel entonces yo tenía 18 años
y llevaba tres como baterista con mi propia banda, un trío
que interpretaba música de The NICE y ELP,
aunque después comenzamos a componer nuestras canciones. Dino,
a quien conozco desde que éramos pequeños, pues vivía
justo enfrente de mi casa, acababa de dejar un grupo que había
dado muchos conciertos y grabado varios casetes; es decir, ambos
teníamos ya cierta experiencia. Pero necesitábamos
encontrar a alguien más, y recordé a este chico, Massimo,
que tocaba el violín y también el piano. Luego de
investigar un poco descubrimos que se llamaba Massimo Di
LAURO, y aunque nos costó un poco de trabajo localizarlo,
al final logramos reclutarlo.
Mientras tanto, también contactamos a Giampiero
(GP) MARCHIORI, flautista y cantante, quien aceptó tocar
con nosotros muy entusiasmado. Ahora necesitábamos un guitarrista,
y alguien mencionó a Giorgio LOBASCIO,
quien también aceptó unirse a la banda; de modo que
los primeros integrantes fuimos: Dino en el bajo, Massimo en
el violín, Giorgio en la guitarra, GP en
la flauta y yo en la batería.
En febrero de 1975 nos encontrábamos en crisis, pues el
estilo rockanrolero de Giorgio no combinaba bien
con el del resto, que estaba más en línea con el
sonido progresivo de ese tiempo. Por casualidad me encontré con Aldo [BERGAMINI],
quien había sido mi compañero en el colegio, y le
pedí que hiciera la prueba con nosotros, él aceptó y
se integró fácilmente con nuestro estilo ¡era
el guitarrista que necesitábamos!
Después, a principios de 1980, GP decidió abandonar
la música para dedicarse a lo que realmente le apasiona,
la fotografía, que es a lo que se dedica actualmente. Para
finales de 1982, tras probar con muchos tecladistas, llegó Roberto [GIORDANO].
Finalmente, en 2001 Dino deja la banda y lo reemplaza Franco [FAVA]. MHV- ¡Vaya que tienen una historia larga! ¿Cómo
le hicieron para mantenerse juntos y en activo desde 1974 hasta
1991, cuando publican su primer álbum?Paolo- ¡Tienes razón, ciertamente es una larga historia!
Comenzamos muy jóvenes, y crecimos y maduramos juntos. Todas
esas experiencias que compartimos cimentaron nuestra amistad, que
es la base de la banda: primero somos amigos, después músicos.
Desde el punto de vista musical, aquellos fueron años muy
importantes, entre 1975 y 1982 dimos muchos conciertos y compusimos
algunas de las canciones que se convirtieron en nuestros “caballos
de batalla”, como ‘Il Vessillo del Drago’, ‘Semplice
ma non troppo’ o ‘Cavalcando tra le Nuvole’.
1983 fue un año importante, pues publicamos un sencillo
en vinil gracias al cual conocimos a Beppe CROVELLA,
nuestro productor y gran amigo. Él nos llamó para
grabar nuestro primer álbum, “Sono io il Signore delle
Terre a Nord” como parte de la colección “New
Prog ‘90” de la disquera Vinyl Magic,
y que se convirtió en un punto de quiebre en nuestra carrera,
gracias al buen éxito que tuvo. Y Beppe decidió producir
nuestro segundo álbum, y el tercero, y los demás… MHV- Entonces, ¿dieron conciertos durante la década
de los 1970’s? ¿tienen grabaciones de aquellos conciertos?Paolo- Si, durante los 70’s y 80’s dimos muchos conciertos
en Italia, y grabamos algunos de ellos. Nuestro segundo álbum, “Passo
dopo passo” contiene material de aquellos años; desafortunadamente,
la calidad de las cintas no era tan buena, y solo pudimos usar
una pequeña parte de las grabaciones, ¡una verdadera
lástima!MHV- ¿Tuvieron oportunidad de conocer
a otras bandas italianas y de tocar con ellos?Paolo- Conocimos Patrizio FARISELLI el tecladista de AREA,
en 1978, y en 1981 conocimos a los integrantes de BANCO,
pero nunca tocamos con ellos ni con otras bandas italianas. MHV- Se toman su tiempo para componer y producir
sus álbumes,
de modo que su discografía es mas bien escasa, pero muy
consistente. ¿Hay alguna estrategia detrás de esto?Paolo- Bueno, en primer lugar deben saber que no nos dedicamos a esto
de tiempo completo, todos tenemos otros empleos; además,
la característica principal de CASTELLO es
la unidad, pues no hay en la banda una personalidad predominante.
Esto significa que trabajamos en equipo; alguno de nosotros (usualmente Roberto)
nos presenta una idea y todos trabajamos en ella. Cuando la estructura
principal ya está esbozada, trabajamos en las partes y,
por ejemplo, Aldo me puede sugerir cierto patrón
rítmico, o Roberto y Franco trabajan
juntos la parte del bajo. Al final, todos deben terminar convencidos
tanto de su propia parte como del conjunto.
Al mismo tiempo vamos trabajando los líricos, que usualmente
escribo yo. La letra está basada en la estructura melódica,
aunque a veces es necesario cambiar ciertas palabras para que se
ajusten a la música. Finalmente trabajamos la armonía
y musicalidad de toda la pieza, cuidando hasta los detalles más
pequeños.
Por supuesto, este modo de trabajo consume mucho tiempo, sobre
todo porque nuestras composiciones son largas, de 15 minutos o
más, y al final nos damos cuenta que suenan muy diferente
a como las habíamos imaginado, pero lo importante es que
todos terminemos satisfechos con el resultado. Así, cuando
interpretamos o escuchamos nuestra música estamos totalmente
involucrados con ella, y cada vez nos sentimos profundamente emocionados,
pues todos ponemos nuestra parte en la composición. MHV- Y ¿cuál es la razón para retomar
el sonido clásico de los años 1970’s?Paolo- Para los años 80’s muchos instrumentos acústicos
se reemplazaron por dispositivos electrónicos; una vez vi
a un cuate que, usando cuatro teclados conectados por midi, ¡podía
tocar como una orquesta completa! Nosotros mismos hemos empleado
a veces una caja de ritmos en lugar de mi batería. Por supuesto,
grabar así se ha vuelto más fácil y rápido,
pero suena muy artificial y falso.
Hoy en día la tecnología disponible te permite casi
todo, y el sonido es perfecto, pero creemos que es mucho más
hermoso y emocionante el sonido natural de una tarola o de un mellotron
chispeante, que la perfección fría que se obtiene
con los dispositivos electrónicos. Aún más,
si manipulamos lo menos posible los sonidos al grabar, a la hora
de dar conciertos obtenemos un sonido casi idéntico. MHV- ¿Cuál es el perfil musical de los integrantes
actuales? ¿Que tipo de música escuchan actualmente?Paolo- Debido a su educación de Conservatorio, a Massimo le
gusta mucho la música clásica y la orquestal. Sus
autores favoritos son BACH, BEETHOVEN y VIVALDI.
A él también le gusta el progresivo, pero su verdadera
pasión es la música clásica. En su casa tiene
dos altavoces enormes, y cuando escucha ópera ¡parece
que invitó a los sesenta elementos de la orquesta!. Sin
embargo, su violinista favorito es Joe Venuti,
un músico italo-americano de jazz de los años 40’s.Aldo está absolutamente absorto con los
grupo clásicos de progresivo, como PFM, BANCO, GENESIS,
y especialmente JETHRO TULL.
Quizá el más abierto de todos es Roberto,
pues aunque a él le gustan mucho los compositores y cantantes
italianos, también aprecia el jazz-rock, la música
clásica y la folkclórica. Franco se inclina más por el rock’n’roll,
pero por su larga experiencia también disfruta muchos géneros
diferentes.
Yo prefiero el prog, tanto clásico como actual. De joven
(¡hace muchos años!) me gustaba el heavy-metal, pero
cuando descubrí el rock progresivo abandoné todos
los demás géneros musicales. Cuando comencé a
tocar la batería veneraba a Carl PALMER,
de modo que cuando lo conocí en Mexicali en marzo fue algo
muy emocionante. Después me enamoré de Phil
COLLINS. Me gusta mucho su estilo para tocar la batería. MHV- ¿Que opinas de la escena progresiva
actual en Italia? ¿Conocen a otras bandas? ¿FINISTERRE,
DEUS EX MACHINA, etc?Paolo- ¡Es increíble cuantas buenas bandas hay en Italia!
En el 2003 participamos en el “Proyecto Kalevala”,
realizado entre la revista finlandesa Colossus y la disquera francesa
Musea, que publicaron un álbum triple basado en el Kalevala,
el poema épico finlandés. Colaboraron 30 bandas de
todas partes del mundo, ¡y 13 de ellas fueron italianas!
Conozco bien a algunas bandas de la Electromantic (la disquera
de Beppe CROVELLA), como CALLIOPE, CANTINA SOCIALE o RANDONE,
que por cierto acaban de sacar un disco realmente hermoso. Además
hay otras bandas muy buenas; recientemente vi a La TORRE
DELL’ALCHIMISTA, The WATCH, y FINISTERRE,
y todos son muy buenos. Hace algunos años dimos un concierto
en Boloña junto con DEUS EX MACHINA, pero
como esa noche tuvimos un enorme problema con los teclados, no
pude verlos en acción.
Sin embargo, a pesar del gran número de bandas que hay en
Italia, allá no hay muchos aficionados al rock progresivo.
Muchas bandas, incluidos nosotros, son más conocidas fuera
de Italia… ¡muy raro! MHV- Su primer álbum se titular “Nosotros
somos los Señores de las Tierras del Norte”. ¿Quiénes
son los Señores del Norte?Paolo- Es una alegoría, una metáfora. De cualquier forma
es una imagen cercana a la realidad, porque vivimos dentro de las
paredes de nuestro propio castillo, que nos protege de malas experiencias.
Muchas veces el CASTELLO ha sido como un oasis
de calma para todos nosotros, donde cada quien encuentra la fuerza
y el equilibrio necesario para encarar la vida. En otras palabras,
nosotros somos los Señores del Norte.
En nuestra música también empleamos muchas metáforas,
pues nos atraen mucho los héroes épicos, sobre todo
de la Edad Media: Atlante, el mago; Astolfo,
con su caballo alado Ippogrifo; el guerrero Er,
todos son personajes valientes y especiales. Después de
todo, es necesario ser valiente para enfrentarse al mundo; debemos
tener el coraje para ser nosotros mismos, para conocernos y compararnos
con los demás para aprender y ganar experiencia, para detectar
el lado brillante de nuestra vida y el de las personas que conocemos.
Un “Señor del Norte” es la suma de todo esto,
una persona sabia, en paz consigo misma. MHV- ¿Cuáles son sus planes futuros? ¿Algún álbum
para el año próximo?Paolo- Bueno, tenemos muchos proyectos: queremos grabar uno de los conciertos
que tendremos el próximo invierno, para publicarlo en DVD.
Después asistiremos a dos festivales de progresivo; el primero, unplugged,
tendrá lugar en Novara entre enero y abril del 2006, un
concierto al mes, donde nos presentaremos junto con otras cinco
bandas italianas, un proyecto muy interesante y emocionante.
El segundo proyecto es más importante, será un festival
de tres días en mayo o junio, donde se presentarán
nueve bandas, cinco o seis italianas y tres o cuatro extranjeras.
El festival se realizará dentro del castillo medieval de
Novara, un lugar realmente bello, muy apropiado para la música
progresiva. Además, estoy en contacto con algunos promotores
para participar en uno o dos festivales el verano próximo.
Tenemos muchos hierros en el fuego, ¿no? ¡Esperemos
que ninguno se nos queme! ATC- Ya para terminar, ¿nos puedes dar tu propia
definición de rock progresivo?
¡Buena pregunta! ¡y difícil!
Desde el punto de vista estrictamente musical, el rock progresivo
tiene particularidades que le dan mucha libertad al autor: canciones
largas, ritmos inusuales y temas fantásticos que forman
un marco muy elástico donde moverse. De hecho, cada vez
que escuchas una obra de progresivo puedes encontrar algo nuevo,
que no habías escuchado antes. Pero el progresivo, por ser
profundo y demandante, también puede considerarse un “estilo
de vida”. Verán, puedes escoger vivir totalmente confiado,
sin cuestionarte nada, o puedes hacer un esfuerzo para entender
a la gente, a ti mismo antes que a nadie. En este caso, tu forma
de vida será profunda y demandante.
De cualquier modo creo que cualquier etiqueta o definición
es simplemente un adjetivo que indica la manera de definir algo;
podría parecer un tanto reduccionista, pero lo más
importante es lo que dices, ¡y no como lo dices! Puedes expresar
tus sentimientos y emociones de muchas formas: escribiendo poesía,
pintando, componiendo música. No importa tanto si el resultado
es una pieza de 15 minutos de duración con diferentes partes
musicales; lo que realmente importa es expresar siempre lo que
tienes en mente. Desde este punto de vista, no entiendo a las “bandas
tributo”. ¿Qué caso tiene interpretar fielmente ‘Watcher
of the Skies’, que considero una de las mejores canciones
del prog? No hay nada propio allí, excepto la habilidad
técnica, pero ¿y dónde quedan las emociones?
Yo respeto más a un músico que expresa sus propios
sentimientos, quizá con limitaciones técnicas, que
a un virtuoso que interpreta música de otros. ATC- ¿Algo más que desees agregar?
Si Alfredo, una cosa más: como ya he dicho
antes, me considero una persona afortunada por estar con IL
CASTELLO DI ATLANTE. El Castillo de Atlante existe
en la realidad, no solo como el nombre de la banda, sino que también
es nuestro estudio, donde llegamos con un saco lleno de pensamientos
y preocupaciones que abandonamos en la entrada; dentro solamente
existe nuestra música, y allí estamos cómodos
y en paz. Cuando salimos del estudio, cargamos con nuestros sacos
en la espalda, ¡pero te puedo asegurar que ahora son más
livianos!. Seguramente sería una persona diferente de no
haber conocido a estos cuatro amigos, ¡porque somos verdaderos
amigos!
Gracias por la hospitalidad y ¡saludos a todos!
¡Hasta la vista! Paolo
|